23 Ago

Diez criterios para la selección de palabras clave

Criterios seleccion palabras claveExisten varios criterios básicos a la hora de seleccionar las palabras clave en nuestra estrategia de marketing de buscadores. La importancia de estos criterios, el orden en el que los apliquemos, varía en función de las características de la web para la que estemos desarrollando el keyword research.

  1. Selección de palabras clave en función de su coste de utilización. ¿Cuál es el CPM y el CPC de las palabras que estamos eligiendo? ¿Qué volumen del total de búsquedas estamos captando con nuestro presupuesto? ¿Durante cuánto tiempo podemos utilizar esas palabras clave?
  2. Selección de palabras clave en función de su relevancia. O lo que es lo mismo, su adecuación, su especificidad. ¿Son pertinentes las palabras clave que hemos elegido? ¿Representan adecuadamente nuestros productos o servicios y su calidad?
  3. Selección de palabras clave por la popularidad de los keywords, el volumen de tráfico que pueden generar. Aún significando lo mismo no todas las palabras clave generan el mismo nivel de tráfico. Por ejemplo, “perro” y “can” significan lo mismo, pero la segunda es mucho menos popular.
  4. Selección de palabras clave por la tendencia en el uso de las mismas (alza o baja). ¿Las palabras que hemos elegido las sigue utilizado nuestro target o son ya viejunas? ¿Por qué palabra conviene más posicionarse “trekking” o “senderismo”?
  5. Selección de palabras clave en función de sus límites legales (marcas registradas que no podemos usar), estacionales, culturales,  geográficos, etc. Palabras que se emplean en determinadas temporadas como por ejemplo “rebajas de verano”, “alpargatas”, “asistencia en viaje” o en ubicaciones muy concretas como por ejemplo “cajuela”, “pernil”, “pullovera”.
  6. Selección de palabras clave en función de la competencia de uso. ¿Cuántos resultados ofrecen los buscadores para la misma palabra? ¿Cuántas páginas incluyen en su título o en su URL esa keyword? ¿Cuántos links utilizan esa palabra en el anchor text?
  7. Selección de palabras clave en función del tiempo necesario para que aporten tráfico. ¿Cuánto tiempo tardaremos en conseguir determinada posición en la SERP de un buscador que nos genere el volumen de tráfico que buscamos?
  8. Selección de palabras clave por la afinidad del tráfico que generan. A nuestra selección de keywords le podemos aplicar criterios sociodemográficos (edad, población, ingresos, nivel cultural) o de cualificación/ espertización (por ejemplo, no es lo mismo buscar “jamón serrano” que buscar jamón de jabugo, jamón de recebo, jamón de bellota, jamón ibérico, jamón de pata negra, jamón 5 jotas, jamón joselito, etc)
  9. Selección de palabras clave por su potencial para lograr conversiones. ¿El tráfico que hemos captado cumple con los objetivos de la web? ¿Hay más páginas vistas? ¿Pasan más tiempo en el site? ¿Se descargan más cosas? ¿Se registran más? ¿Hay más venta? ¿El ticket es mayor? ¿Hay más repeticiones de compra?
  10. Selección de palabras clave por el ROI, Return On Investment de las keywords. ¿Los resultados que hemos obtenido compensan los esfuerzos que hemos realizado y los costes asumidos? ¿Nuestro proyecto web sigue operando con suficiente margen?

Estos diez criterios de selección de palabras clave pueden resumirse en dos:

  • La capacidad de las keywords para generar tráfico cualificado
  • El potencial de las palabras clave para lograr conversiones
15 Ago

¿Qué es la tasa de rebote de una pagina web?

El 80% de las nuevas visitas que llegan a una web acceden a través de buscadores. Si nuestra página no da rápida respuesta a esa búsqueda, el usuario la abandona inmediatamente y vuelve al buscador para hacer clic sobre otro enlace de la página de resultados o redefine su búsqueda. Esas visitas que llegan a nuestro website y salen de forma inmediata sin hacer clic en ningún enlace o botón (sin interacción) se llaman rebotes.

¿Cómo podemos definir la tasa de rebote?

La tasa de rebote de una página web es el porcentaje que se obtiene al dividir las visitas que abandonan sin interacción la página por la que han accedido entre el total de visitas que recibe esa misma página. Aquí es muy conveniente aclarar que la tasa de rebote es diferente para cada página del site (por ejemplo home, página de contacto, carrito de la compra) y que si no estamos evaluando procesos clave de negocio podemos establecer un porcentaje medio para todo el website que nos sirva de orientación.

Rebote puro y rebote con scroll

Si nuestro sistema de analítica web nos lo permite, podemos modificar el javascrip para que registre si el visitante hace scroll en la página y llega hasta el footer de la misma. Esta modificación del código también nos permitirá evaluar el tiempo que el usuario permanece en la página y saber si ha leído o no el contenido de la misma.

Sólo 2 de cada 10 visitas llegan a leer la página, las demás escanean la página, vuelan sobre los contenidos sin detenerse. Por experiencia sabemos que el tiempo medio de lectura de una página web es de 17 segundos. Ese escaneo en diagonal (de izquierda a derecha y de arriba a abajo) que hacen los usuarios en la página se puede determinar perfectamente a través del eyetracking y representarlo con el “mapa de calor” de la página. Por cada mapa de calor existe un “mapa de oscuridad” (es el inverso) que representan las zonas de la página que pasan completamente desapercibidas para el usuario. Estudiando ambos mapas sabremos qué contenidos resultan invisibles y que por su importancia conviene situar en otra zona de la página.

Tasa de rebote, representación gráfica¿Por qué es importante la tasa de rebote?

La tasa de rebote es, o al menos debiera ser, uno de los KPI, Key Performance Indicators de cualquier web. Revela el grado de adecuación de nuestra página web con las expectativas del usuario. Dicho en otras palabras, muestra el desencanto con nuestra página web y dice mucho de su calidad en términos generales.

Hay una fórmula universal que dice Visibilidad x Tráfico x Conversión = Venta. Podemos reinterpretar y modificar los diferentes parámetros de la fórmula tanto como queramos, pero si estamos tratando de conseguir tráfico para nuestra web y el tráfico que obtenemos rebota, no sirven de nada las estrategias que estemos empleando (SEO, email marketing, PPC, etc) ni la inversión que realicemos en las mismas. Estamos perdiendo el mayor combustible de cualquier negocio online. Sin visitas no hay conversión ni venta.

¿De qué depende la tasa de rebote?

La tasa de rebote depende de varios factores y todos ellos están relacionados entre sí. La falta de claridad de la página por una arquitectura de la información deficiente, un diseño gráfico antiguo y poco profesional, publicidad invasiva (aparición de pop-ups y alerts de javascript), publicidad de mala calidad (pornografía, sorteos dudosos, etc) contenido mediocre o pobre, etc. En general y como puedes ver, los indicadores que he citado revelan un website con una calidad deficiente.

¿Cuál es la tasa de rebote normal?

No hay una tasa de rebote normal. Varía en función de la temática de la página (no tienen igual tasa de rebote una página de información que un site de ecommerce), del páis en el que nos encontremos, del nivel de conocimiento de nuestros usuarios sobre el asunto que trata nuestra página, etc. Podemos establecer en términos generales 3 tramos:

  • Tasa de rebote baja, entre 0% y 25%
  • Tasa de rebote media, entre 26% y 50%
  • Tasa de rebote alta, más de 51%

¿Cómo se corrige la tasa de rebote de una página?

La tasa de rebote de una página web se corrige con acciones que mejoren su relevancia (adecuación a las búsquedas que hacen los usuarios) y calidad. El sentido común y un buen sistema de métricas resultan imprescindibles. También puedes echar mano de los sistemas de eyetracking que ayudan a representar de forma gráfica la realidad. Muchas veces (sobre todo si ls ingresos del negocio dependen de ello) creemos que es preferible contratar una empresa consultora de marketing online que resuelva la situación de forma profesional (si no lo hace siempre tendrás alguien a quien echarle las culpas).

05 Ago

El registro del servidor

Los sitios web se alojan en servidores web, unos ordenadores especiales que almacenan los archivos y que atienden las peticiones de información que realizan otros ordenadores (clientes) y les sirven (les presentan, les facilitan) la información solicitada.

En un servidor web existen varios tipos de registro simultáneo que se almacenan en ficheros de registro. Los ficheros de registro más importantes son dos:

  1. El registro de errores del servidor (Error Log) , es el más importante de todos los registros. Se refiere a su rendimiento como máquina y a la identificación de cualquier problema que pudiera surgir durante su operativa. Las entradas del registro de errores que se refieren a determinadas peticiones tienen sus correspondientes entradas en el registro de acceso.
  2. El registro de acceso (Access Log) donde el servidor almacena información sobre todas las peticiones que procesa. Este tipo de registro se puede configurar a medida de nuestras necesidades y resulta muy sencillo obtener información detallada tanto del ordenador que hace la petición de un archivo (dirección IP, navegador, lenguaje, etc) como información sobre las páginas que se solicitan y sirven.

Un archivo de error log filtrado con una hoja de cálculoCliente y servidor se entienden a través del protocolo HTTP. El código de estado que el servidor envía de vuelta al cliente revela si la petición fue respondida con éxito por el servidor (códigos 2xx), una redirección (códigos 3xx), un error provocado por el cliente (códigos 4xx), o un error en el servidor (códigos 5xx). Aquí tienes una lista de los principales errores de servidor.

La información de registro que contienen los servidores se puede analizar mediante aplicaciones informáticas como Webtrends que son capaces de agrupar las rutas de los archivos y contabilizar los hits que reciben cada una de ellas ofreciendo información numérica y estadística. El uso de los logs para la analítica web ha sido superado por el uso de tags.

El servidor web registra de forma automática cada una de las visitas que recibe y para cada una de ellas crea un identificador único (ID) con el que almacena la fecha y hora de la solicitud, la dirección IP desde la que el cliente solicita la información, el navegador con el que se accede, el idioma con el que está configurado el navegador y otros detalles técnicos como el sistema operativo del ordenador cliente o la resolución de la pantalla del monitor. El servidor web también registra cada una de las secciones y páginas de la web consultadas en cada visita.

El servidor web puede escribir parte de esta información de registro en uno o varios pequeños archivo de texto plano (sin formato) que se almacenan directamente en el ordenador que le visita. Estos archivos se conocen con el nombre de cookies. La exhaustiva información de registro del servidor (log) se condensa en las cookies en una sencilla cadena alfanúmerica.

En una nueva visita del usuario a la web el servidor lee la cadena alfanumérica de la cookie y la asocia a un usuario recurrente (anónimo o registrado) para el cual puede que ofrezca una navegación diferente.

Para cualquier otro servidor las cookies no aportan información.

Y es que las cookies no son aplicaciones informáticas, ni tienen control sobre el ordenador del cliente, y sólo son escritas y/o actualizadas por el servidor. Las cookies almacenan información agregada por navegador. Agregada significa que no es identificable. Las cookies no recopilan información que permita la identificación personal del usuario, ni en proporcionan al servidor información sobre el nombre del usuario, ni sobre cualquier otro dato de carácter personal, tampoco pueden contar, leer o interpretar otras cookies almacenadas en el ordenador del cliente.

Gracias a los tags y a las cookies Google Analytics ofrece un poderoso y completo sistema de analítica web. Si te interesa te animamos a leer otro post en el que explicamos cuántas cookies utiliza Google Analytics y para qué sirve cada una de ellas.